Socios de ALIADOS exportan alrededor de 8 toneladas de productos ecuatorianos a Japón

Un grano de cacao cultivado en la Amazonía ecuatoriana recorre miles de kilómetros antes de llegar a una mesa en Japón. Detrás de ese recorrido hay familias que lo cosechan, organizaciones que han desarrollado sus capacidades durante años y una tradición de cultivo que mantiene una relación estrecha con el bosque.

Este año, alrededor de 8 toneladas de productos de diferentes socios de ALIADOS fueron exportadas a Japón, en un envío coordinado con el apoyo de la Asociación Wiñak, y posible gracias al financiamiento de ALIADOS.

La exportación reunió cacao de Wiñak, ASOPROMAS y ASOPROCANANDÉ; macambo de Canopy Bridge; café de Witoca; maní de Ally Guayusa; y nuevas muestras de pasta de cacao elaborada por Wiñak.

Más que un solo producto, el cargamento representa la posibilidad de que distintas organizaciones compartan una misma ruta hacia un mercado internacional.

Cacao que nace en la selva amazónica

Cacao de la chakra amazónica en la provincia de Tena.

El cacao que viajó a Japón tiene su origen en sistemas agroforestales como la chakra amazónica, una técnica ancestral de producción en la que el cacao crece acompañado de árboles, frutas, plantas medicinales y otros cultivos en el bosque. Esta diversidad permite que familias produzcan alimentos e ingresos, mientras conservan las prácticas y conocimientos vinculados a su territorio.

Chakra amazónica en el bosque primario en la provincia de Tena.

Para organizaciones como Wiñak, este sistema también permite llevar al mercado cacao de alta calidad, y otros productos de la Amazonía, sin depender de modelos de monocultivo.

Cada saco que sale lleva consigo algo más que cacao. Lleva la tradición de las comunidades que cultivan el producto, y el trabajo de cada agricultor que la mantiene viva.

Llegar lejos juntos

Ulrich Zebisch, Asesor Comercial de ALIADOS supervisando la exportación junto a Wiñak.

Acceder a un mercado internacional implica mucho más que contar con un buen producto. En este proceso, Wiñak tuvo un rol central en la coordinación del envío, reuniendo productos de diferentes socios para consolidar una exportación conjunta. ALIADOS, por su parte, aportó financiamiento para facilitar la operación y acompañar una oportunidad comercial que las organizaciones ya estaban construyendo.

Este tipo de articulación permite que bioemprendimientos con diferentes productos, capacidades y volúmenes puedan compartir oportunidades que individualmente serían más difíciles de alcanzar.

Una ruta que apenas comienza

La llegada de estos productos a Japón representa un nuevo paso para las organizaciones que forman parte de la red de ALIADOS y abre oportunidades para seguir construyendo relaciones comerciales, aumentar la demanda y conectar más productos provenientes de sistemas regenerativos con mercados internacionales.

Agricultor de la Asociación Wiñak en su chakra.

Las nuevas muestras de pasta de cacao de Wiñak buscan precisamente innovar y explorar nuevas oportunidades comerciales, llevando productos con mayor valor agregado a potenciales compradores en Japón.

Para ALIADOS, fortalecer bioemprendimientos significa contribuir a crear esas condiciones, conectando organizaciones con mercados, facilitando herramientas financieras cuando son necesarias y acompañando procesos que permitan transformar una oportunidad comercial en relaciones de largo plazo.

Porque cuando un producto de la chakra llega a un nuevo mercado, detrás viajan también las personas, conocimientos y territorios que hicieron posible su origen.