“La tierra nos da vida.”
— Rosa Chongo, agricultora de la comunidad Jondachi, en la Amazonía Baja ecuatoriana.
Durante años, Rosa vio cómo su tierra producía cada vez menos. Los plátanos eran cada vez más pequeños, y la cosecha de yuca apenas alcanzaba para alimentar a su familia. Cuando conoció el trabajo de ALIADOS, decidió probar una forma diferente de cultivar.
Aprendió a preparar abonos orgánicos y transformó el manejo de su chakra, un sistema diverso donde conviven cultivos, árboles y plantas nativas. Poco a poco, la tierra comenzó a recuperarse. Hoy, la yuca vuelve a crecer con fuerza y Rosa puede vender parte de su producción en el mercado, generando nuevos ingresos para su hogar.
Su sueño va más allá de producir más: quiere ampliar su chakra con nuevas especies, conservar el bosque y proteger las fuentes de agua.
Desde 2022, Rosa trabaja junto a ALIADOS y hoy mantiene 3.500 m² bajo producción, demostrando que cultivar también puede ser una forma de cuidar la vida.


